¿Sabes ducharte? Estos 5 consejos te ayudarán a hacerlo bien

Las prisas con las que vivimos a diario, especialmente en las grandes ciudades, a veces nos privan del disfrute y la relajación que puede brindar un buen baño, y si a esto le sumamos la poca atención que ponemos en el correcto uso de los artículos de limpieza que utilizamos en la ducha, no estamos ayudando en nada a tener una buena higiene. A continuación te damos algunos consejos que pueden corregir algunos errores de los que quizás no te habías dado cuenta al ducharte.

¿Sabes ducharte? Estos 5 consejos te ayudarán a hacerlo bien

Fuente: Foto: Leszek Leszczynski/ CC by 2.0 / Flickr

La importancia de la esponja de baño

El tipo de esponja que elijas para remover las impurezas del cuerpo es fundamental y todo depende del tipo de piel que tengas. Si tienes una piel resistente, puedes ocupar una esponja de doble cara, es decir, aquellas que cuentan con dos texturas, una suave y otra áspera. Pero si tu piel es sensible y se irrita con facilidad, lo más recomendable son las esponjas de fibras naturales blandas, aunque las sintéticas suaves también son una buena alternativa. 

Cuando la piel es grasa lo más adecuado es utilizar una esponja exfoliante que pueda remover las células muertas y darle respiro a los poros de la piel. Tampoco olvides reemplazar la esponja al menos cada dos o tres semanas para evitar la proliferación de bacterias en ella debido a la humedad.

Usa un gel para ducha adecuado

Igual de importante es elegir un gel de ducha adecuado. Al igual que con las esponjas, la elección del gel dependerá del tipo de piel que tengas. Puedes elegir desde aquellos con propiedades exfoliantes, hasta aquellos con vitaminas y minerales que además de nutrir tu piel, te brindarán una sensación fresca y revitalizante para comenzar el día. Si buscas opciones de cosméticos para baño te recomendamos consultar nuestro top 5 de geles y cremas exfoliantes con el sello de Kiehl´s, una de las mejores boutiques en cuanto a tratamientos para lograr una ducha perfecta.

Trata bien a tu cabello

Uno de los errores más comunes que cometemos al lavar el cabello es restregarlo con fuerza, incluso utilizando las uñas para limpiar el cuero cabelludo. Si amas tu cabello deja de hacerlo. De hecho, más que limpiar el cabello, sólo dañarás las cutículas, es decir, la capa externa de la fibra capilar. 

La manera correcta de lavar el cabello es humedecerlo completamente con agua tibia durante un minuto, esto hará que las cutículas se abran. Posteriormente, pon un poco de champú sobre tus manos y frótalo; enseguida aplícalo comenzando por la raíz del cabello masajeando el cuero cabelludo con la punta de los dedos, haciendo movimientos lineales; esto ayudará a que el se estimule el crecimiento del cabello y los poros capilares estén más receptivos. Finalmente, retira el champú con agua tibia y exprime con suavidad el cabello. Después de esto puedes aplicar el acondicionador. 

Cambio tu toalla regularmente

¿Te has preguntado que tan seguido debes cambiar tu toalla de baño? ¿Te sorprendería si te decimos que diario? Pues así es, y esto se debe a que las fibras de la tela retienen mucha humedad dando origen a un cúmulo de baterías y malos olores si no secan adecuadamente. Sabemos que usar una toalla recién lavada a diario puede ser un poco complicado para muchos, pero lo que si puedes hacer es tener al menos un par de toallas. Procura colocar tu toalla en un lugar donde pueda secar rápidamente. También es conveniente lavarla al menos cada 4 días para evitar que se vuelvan un foco de infección cada vez que la utilices.

Uso de sandalias 

El uso de sandalias para baño parece obvio pero no está de más decirlo. Aunque tu baño parezca rechinar de limpio, es natural que al ser un lugar en constante contacto con el agua, acumule humedad en rincones y uniones de pisos y azulejos, donde seguramente crecerán bacterias, hongos y moho que escapan de la vista. 

Imagina que le pasará a tus pies si los expones a este tipo de superficies sin protección. Seguramente no tardará mucho para que esas colonias de hongos decidan mudarse a la planta de tus pies y, en casos más graves, hasta tus uñas. Y como es mejor prevenir que lamentar, unas buenas sandalias te ahorrarán el trago amargo.

Encuentra más consejos y recomendaciones útiles cómo estos en nuestra sección Tips para ir de compras y no te olvides de seguirnos en Facebook y Google+


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