La Casa de Toño, la cadena de antojitos que nació en un garaje

Para muchos, el llamado “sueño mexicano” está lejos de ser una realidad, pero para otros, como el caso de Toño, se ha convertido en algo que se puede vivir a través del esfuerzo, la perseverancia, y la inteligencia para reinvertir. 

La Casa de Toño, considerada hoy en día como una de las cadenas de antojitos mexicanos más exitosas del país, se fundó en el garaje de una casa de la colonia Clavería en la Ciudad de México, en donde la familia de Toño se animó a emprender un pequeño negocio de sopes y flautas armados únicamente con un comal y un anafre.

Los clientes del pequeño changarro eran inicialmente los vecinos de la colonia, pero el buen sazón hizo que se corriera la voz y comenzaran a llegar más y más comensales antojadizos. 

La Casa de Toño, la cadena de antojitos que nació en un garaje

Fuente: Foto: menú en La Casa de Toño/ fuente Twitter

Toño, que por aquel entonces tenía 18 años, al percatarse del éxito que tenía el negocio familiar, decidió abandonar su carrera y dedicarse de lleno a La Casa de Toño, nombre con el que los mismos vecinos bautizaron el lugar.

Hoy en día, la Casa de Toño cuenta con 26 restaurantes situados en distintos puntos de la Ciudad de México y el Estado de México. Su expansión ha sido acelerada pero su éxito no es obra de la casualidad sino de estrategias inteligentes que le han permitido seguir estando en el gusto de sus clientes.

Frescura y calidad ante todo

La misma calidad y frescura que dieron a conocer al pequeño negocio familiar en sus primeros años se mantiene hasta la fecha. Para lograr que todas las sucursales de la Casa de Toño ofrezcan el mismo sabor, gran parte de su producción se realiza en su restaurante matriz de la colonia Clavería, desde donde cada madrugada salen camiones cargados con los insumos necesarios para la preparación de los platillos que se servirán durante el día en cada restaurante, de esta manera se puede monitorear en un solo lugar la calidad de los ingredientes, su procesamiento e higiene. 

Rapidez que sorprende

Si alguna vez has visitado la Casa de Toño seguramente te ha sorprendido la rapidez con la que sirven tu pedido en la mesa y esto se debe a que en cada restaurante prácticamente tienen cronometrado el tiempo que tarda la masa de maíz en cocinarse (aproximadamente 7 minutos). Además, la eficiente organización del trabajo al interior de la cocina permite que las ordenes se sirvan con rapidez. Así, cuando el mesero llega con la orden, cada área de la cocina sabe que hacer al instante sin perder tiempo.

Los meseros también reciben un entrenamiento especial que les permite atender al comensal tan pronto como está listo para ordenar y servir los alimentos a la temperatura adecuada. 

El menú

En La Casa de Toño no esperes encontrar un menú de más de 50 opciones como en otras cadenas de restaurantes similares, donde te ponen en aprietos para decidir qué platillo ordenar esperando atinar al mejor. En La Casa de Toño sucede todo lo contrario, pues su oferta de platillos prácticamente sigue siendo la misma que conquistó a sus  primeros clientes con el clásico pozole, quesadillas de diferentes rellenos, sopes acompañados de guisados o bistec, tostadas, enchiladas, flautas, tacos de cochinita pibil y como postre, flan y arroz con leche, además de su menú de bebidas, en donde las aguas de horchata y tamarindo son el acompañante perfecto de estos antojitos.

El hecho de que su carta no sea tan extensa, le permite a esta cadena de restaurantes mantener altos estándares de calidad, tanto en la higiene como en el sabor de sus productos, así que cuando visites La Casa de Toño es casi seguro que quedarás satisfecho sea cual sea el antojito que elijas, además, los precios son bastante accesibles, en un rango de 100 a 110 pesos por persona. ¡Buen provecho!


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